20100522

Da presentación do libro de Pablo Mosquera


Onte tivo lugar a presentación do libro de Pablo Mosquera na Casa das Letras.
Deixo a continuación unha copia da entrada no blog de O Tesón:
A coincidencia do acto con outros catro eventos non facilitou a asistencia de xente, que se manifestou en vinte persoas como público. Como estaba previsto, falaron A. Gregorio presentando ó autor, J.Mª Rodriguez introducindo o libro e o propio autor con verbas sobre diversos temas relacionados co libro, incluída a idea da súa realización. A falta da gravación do acto, que se fastidiou, a continuación inclúense as verbas dos dous primeiros (que sufriron algunha variación no acto)
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Boas tardes.
Os contactos entre O Tesón e Pablo Mosquera, e por extensión, os Aventados, fan posible este acto de hoxe nesta casa da cultura que se nos brindou e que é a Casa das Letras.
Temos na mesa a José Mª Rodríguez, que fará a presentación e ó autor, Pablo Mosquera, que falará da Mariña, do que fala o libro “Senderos para el Viajero”. Ambos son coñecidos abondo como para non necesitar presentación previa, pero cabe dicir que unha pequena visita a internet, onde me atopei cun medio millón de ocorrencias de 'Pablo Mosquera', fíxome variar a miña cómoda postura inicial de escudarme no coñecemento previo por parte do público para tentar facer un pequeno desbroce informativo.
Co permiso de José Mª, e como a presentación esta volta corresponde a un libro de Pablo, só direi del a lembranza do seu último libro polo momento, 'Sobre os castros de Ribadeo', presentado hai non tanto tempo neste mesmo lugar.
En canto a Pablo, xa dixen que o que me fixera cambiar de idea sobre a presentación foi a cantidade de información e desinformación na rede. Así, atopeime cun Pablo Mosquera campeón galego coido que de tenis. A cousa sería para para engadir ó curriculum, pero resulta que era na categoría alevín no ano 2004, co que non cadran as contas. E vinme na necesidade de aclaralo, mesmo cando a solapa do libro que hoxe se presenta contén unha relación parcial de feitos relacionados con el.
A quen temos aquí é a Pablo Alejandro Mosquera Mata, de alcume 'Bígaro'. Nalgunha biografía din que é político, escritor e articulista. Non obstante, de profesión, é médico, especialista en saúde laboral, e no seu ámbito profesional ten desenvolvido diversos cargos, entre os que destacan a dirección de Hospital en Vitoria, Burela e Jarrio. E na súa profesión segue.
En política, foi parlamentario vasco por Álava cinco mandatos, e parlamentario foral alavés en tres, tendo impulsado e creado un partido, Unidad Alavesa, do que foi presidente. Do seu paso pola política queda asemade a súa membresía como parte do Goberno Foral de Álava. Abandoou a política activa hai xa perto dunha década para virse dende o País Vasco a Galicia, ou máis en concreto, á Mariña.
En canto ó seu aspecto literario, a parte doutras obras como 'Entre líneas', ten colaborado con numerosos diarios e revistas, sendo ademáis tertuliano en varios medios. Calquera pode telo escoitado de xeito recente en Onda Cero ou leído na Voz de Galicia, o mesmo que pode ter accedido a centeares de artigos seus noutros medios, como El País ou El Progreso, o mesmo que en diarios de ámbeto vasco.
Pero quizáis sexan outros intereses os que nos aproximen máis ó actual libro: retomando ó chegar a súa terra o interese asociativo que o levou a participar na fundación do Foro de Ermua, de igual xeito ten hoxe entre mans ós Aventados, asociación cultural que é con diferencia na actualidade a que máis se está a mover na Mariña, e que non por casualidade terá mañá un dos seus numerosos actos, esta vez en función do poeta Miguel Hernández, ó tempo que hoxe mesmo é o propio Pablo e Alfonso Otero Regal saen nos papeis a conto doutra actividade da asociación mantida mércores en Viveiro. Un só detalle define quizáis esta asociación tan vencellada a Pablo: non hai moito, declarou que é doado ser un 'aventado': chega con ser alguén que ama á súa terra. Ista, na que estamos.
E co citado detalle, coido que queda algo clarificada a traxectoria vital de Pablo, e encarriladas as verbas xusto abondo para ceder a palabra a José Mª e comezar, agora si, a presentación do libro.
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La cosmología aristotélica, inspirada en Ptolomeo, sobre los cuatro elementos del cosmos, tierra, aire, agua y fuego, no se acabó con Galileo, sino que pervive en el grupo de los Aventados de San Ciprián. Su cabeza visible, Pablo Mosquera, que nos honra aquí con su presencia, se encarga de recordárnoslo a través de este precioso libro que hoy pone a nuestro alcance. Un libro en el que el autor, como buen aventado, rinde tributo a los cuatro elementos que, según Ptolomeo, componen el mundo físico en el que vivimos y del que somos parte. Un mundo que Pablo se encarga de descubrirnos a lo largo de las páginas de este libro. Un libro en el que su autor nos revela bellezas ocultas, en situaciones y cosas, que a los demás se nos esconden.
Nos habla del viento cuando lo oye azotando en la noche los blancos mantos de la Santa Campaña en su recorrido nocturno por las costas del litoral mariñano, por tierras de San Andrés de Teixido o celebrando sus aquelarres en Os Farallóns de San Ciprián, invitada por la Maruxaina.
Nos habla del agua cuando nos cuenta los naufragios de tantos caminantes incógnitos y desconocidos peregrinos que las aguas engulleron en los muchos y trágicos siniestros sufridos en nuestra mar bravía a lo largo de nuestras costas.
Nos habla del fuego cuando con imaginación nos va relatando los destellos luminosos de los hermosos faros que, sin otros indicadores ni señales de tráfico que los guiasen, iluminaban los caminos de las naves que cruzaban el mar frente a nuestras costas.
Se ocupa de la tierra cuando, guiando los pasos de los peregrinos, les va descubriendo los bellos parajes que se esconden detrás de cada recodo de nuestras costas, desde Ribadeo hasta San Andrés de Teixido.
De todo esto y de mucho más nos habla el autor en la primera parte de su bello libro, escrito con una hermosa prosa, imaginativa y cunqueiriana, con la que va guiando a los viajeros y peregrinos hacia los lugares más señeros de nuestra costa britona. A través de estas páginas, siempre nuevas por su contenido poético y su frescura, nos va descubriendo bellezas y cosas que a los demás mortales se nos ocultan.
Yo me imagino a Pablo, sentado a la vera del campo santo de Vares, contemplando la isla Coelleira. Y en ella, esa reliquia de nuestra antigua cultura britona que, allá por el año 540, acogió al primer barco de los britones llegado a nuestras costas, y en donde levantaron el primer monasterio para albergar a Mailoc que llegaba con sus monjes britones para combatir los restos del priscilianismo y las incipientes herejías arrianas importadas por los suevos. Desde ese bastión de la Coelleira saltarían más tarde los monjes, con su abad al frente, hasta San Martín para fundar el gran Monasterio de Máximo, en donde quedó establecida la sede de nuestra diócesis britona, que después de su breve paso por Ribadeo, quedaría establecida para siempre en Vallibria, la actual Mondoñedo. Testimonio de los lazos que unían a esos dos monasterios britones y de esa herencia pasada compartida es la relación de dependencia que ambos monasterios, el de San Martín y el de l Coelleira, mantuvieron a lo largo de los siglos de existencia hasta el siglo XVIII, en la baja Edad Media.
Luego nos va exponiendo el autor, con numerosos y exhaustivos datos y fechas, los avatares vividos por los peregrinos desde el siglo X en su caminar hacia Compostela, guiados por la Via Láctea, que nosotros llamamos el Carro de Santiago. Y llevando de la mano a estos modernos peregrinos, que caminan movidos por una espiritualidad sin religión, en busca de la paz interior y del encuentro con la Trascendencia, el autor los conduce por los caminos de nuestra historia y los recovecos de nuestros paisajes, mientras les va recordando la intensa actividad ballenera habida en los puertos de la mariña. Todo ello adornado con hermosas leyendas que hablan de famosos acontecimientos pasados.
La historia del Marqués de Sargadelos le sirve al autor para dar a conocer al visitante que recorre nuestras tierras mariñanas el primer florecer de la industria de nuestra tierra gallega: la transformación del hierro, del caolín o del lino, la importación y exportación de nuestros productos textiles y agrarios, todo ello bajo el impulso hechicero y prodigioso de la figura del ribadense Antonio Raimundo Ibáñez, 2º regidor del concejo de Ribadeo.
Y no falta tampoco, como no podía ser menos, un recuerdo a la gran labor evangelizadora del hereje Prisciliano a lo largo de la Gallaecia. Un apóstol que, predicando pobreza y austeridad, criticó enérgicamente todo contubernio entre el poder civil y el religioso por lo que tuvo grandes enemigos que lograron su ajusticiamiento en Tréveris, desde donde fue traído y enterrado en algún lugar de la Gallaecia. De todos es conocido el “rum-rum” que circula entre muchos y destacados escritores que atribuyen a la tumba de Prisciliano el origen de las peregrinaciones a Compostela. Un Prisciliano, apóstol de la Gallaecia, de cuya labor misionera dan testimonio tantas ermitas y santuarios escondidos en las zonas agrestes de nuestras montañas, como Santo Estevo do Ermo, y en recodos ocultos de nuestras costas, como San Andrés de Teixido y tantos otros lugares que florecieron en nuestro antiguo reino de la Gallaecia, que abarcaba desde el Atlántico, ocupando toda la tierra de la orilla norte del Duero hasta las Vacongadas.
En resumen, el lector encontrará en este libro el canto de un gallego a su tierra y a sus tradiciones. Un recuerdo a las raíces que lo fueron formando y lo sosotienen y de las que aún se alimenta la Galicia actual.
Y termino felicitando a Pablo Mosquera por su aportación al mundo de la cultura con la aparición de este libro que viene a llenar un vacío en nuestra cultura comarcal y que, sin duda, colmará de placer a todos los que se paren a leerlo, como me ha ocurrido a mi mismo. Como dice Flavio Josefo en sus Antigüedades “importa tanto acertar con un estilo literario que haga placentero lo que se relata, como atenerse a la realidad de los hechos”. Y estas dos cualidades que, según Flavio Josefo debe tener un historiador, las encontrareis en este libro, escrito con un lenguaje culto, pero al mismo tiempo sencillo.
Felicidades al autor por este regalo.

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